¿Empresa familiar o familia empresaria? Claves para construir organizaciones sostenibles
Pablo Montalbetti, decano de la UTP, brinda consejos para desarrollar una
cultura sólida y trascender en el tiempo.
Las empresas familiares representan
uno de los principales motores de desarrollo económico en nuestro país. Sin
embargo, más allá de los resultados financieros, el verdadero desafío de este
tipo de organizaciones es lograr sostenibilidad, continuidad y unidad entre las
generaciones que forman parte del negocio. En ese contexto, conceptos como
legado, cultura organizacional, institucionalización y visión de futuro se
convierten en elementos clave para construir empresas sólidas y admiradas.
Sobre este tema, Pablo Montalbetti,
decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Tecnológica
del Perú (UTP), destacó que más importante que discutir si se trata de una
“empresa familiar” o una “familia empresaria”, es comprender cuál es el
verdadero objetivo de estas organizaciones: construir empresas
institucionalizadas con una cultura sólida y un legado capaz de trascender en
el tiempo.
El valor del legado y la cultura: Uno de los
pilares fundamentales de una empresa familiar exitosa es el legado que deja el
fundador y cómo este es asumido por las siguientes generaciones. Valores como
el compromiso, la transparencia, la comunicación clara y el respeto deben
mantenerse vivos dentro de la organización y reflejarse en la relación con
colaboradores, clientes y proveedores.
La cultura organizacional es
aquello que se vive día a día dentro de la empresa: un entorno donde las
personas trabajan de manera comprometida, desarrollan sus capacidades y se
sienten orgullosas de pertenecer a la organización.
La importancia de la
institucionalización: Una empresa familiar necesita trabajar bajo procesos
claros, buenas prácticas de gestión y prudencia financiera para asegurar su
crecimiento sostenible. Esto implica contar con políticas definidas, controles
adecuados e información confiable que permita tomar decisiones estratégicas de
manera responsable.
Al institucionalizar una empresa
debe haber un gobierno formal que priorice los intereses comunes sobre los
individuales, fortaleciendo así la continuidad y estabilidad de la
organización.
Empresas familiares que generan
desarrollo: El verdadero éxito de una organización familiar no sólo
se mide por sus resultados económicos, sino también por su capacidad de
mantener una visión compartida y construir un negocio sostenible que pueda
trascender a las siguientes generaciones.

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